5 6

Feria del Libro Pacífico

Periódico La Palabra

Revista Ciudad Vaga

Inicio
Autores Vallecaucanos
Agenda Cultural
Literatura
Historia
Ciencias Ambientales
Filosofía
Arte
Gastronomía
Lenguaje
Música
Enlaces
Nuestra Gente
CVI Medios
Simposio Jorge Isaacs
Feria del Libro Pacífico
 
Poema Pacífico PDF Imprimir E-Mail

Por Hernando Revelo H

 Image  
Yo no nací en Guapi.
Yo sigo naciendo
en Guapi.
No estoy aquí para hablar de tus dioses
ni de tus playas ni de tus paisajes,
no he venido a quitarle escamas a las palabras
ni a ponerlas unas sobre otras,
como piedras que edifican imperios
para amadas pálidas y lontanas.
Demasiados versos malgastados en lágrimas.
Yo vengo a hablar de ti
Nicolás pescador
Pedro atarraya
Vicente de los faros y de rotos chinchorros
Antonio de la marimba y la tambora
Jesús de la canoa, Jeremías mandinga
de ti también, María de los esteros,
vendedora de toyo y de mojarras
que de tanto madrugar
la aurora marchitó tus pulmones
y ahora toses sangre cuando cantas
cuando rezas a un dios que no te reconoce
tras la lluvia del alba,
cuando cuentas cantando Sofía lavandera
tus desgracias
frente al platón de ropa que no es tuyo
y ha encorvado de infamia tus espaldas.
Yo vengo a hablar de ti,
Pablo madera,
Vicente guayacán
José chachajo
constructores de casas para otros con sus nombres
calafateadores de barcos y balandras
troceros con la astilla del hambre sobre el hombro
¡aserrín!, ¡aserrán!
hasta que la malaria los abrace
con sus brazos de brasa.
No estoy aquí para metáforas
hoy no es un día de júbilo en el puerto
guardemos el cununo y las guitarras
y digamos las cosas por su nombre,
al pan pan y al hambre hambre.
De Heráclito no diré una palabra
ni del agua, ese cuarto elemento indescifrable,
pero sí de ti, Esteban buceador,
que te has bañado tantas veces
en las mismas aguas
y a quien esta mañana
de tanto zambuirse
se le reventaron las entrañas
tan solo para hallar un pedazo de sol
de 24 quilates que resplandece en un
alto salón social de suciedades.
Yo quiero hablarte de ti,
Juana recolectora de pianguas y de chorgas,
hundida hasta la anemia
en ese barro enfermo
de manglar y serpientes.
Ya no más versos malgastados en mentiras
en nostalgias marinas.
Elías del Pacífico, Candelo de la marimba
que llora por la amada,
Felipe de la lluvia y la tormenta,
Elena de los esteros nuevamente,
Mateo sin cuaderno y sin zapato y sin pizarra,
muchacho que no sabe
si libertad se escribe con L de luna
o de látigo,
muchacha que ignora
si mujer es con m de manzana o de miseria.
Hoy he venido a hablar de ti
María de la soledad,
María del puerto,
María de la mala aventura, María solamente.
Hoy soy Venté, Cuenú, Carabalí
amanecí Balanta, Candelo, Cundumí
como cualquier abuelo negro,
simplemente.
 

 

Copyright 2004© CENTRO VIRTUAL ISAACS ®. Todos los Derechos Reservados