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Espigas (1949) 

Yo te daré mis versos

Yo te escribiré versos!

Yo te daré mis versos hondos,

para que tú los leas cuando me encuentre lejos…

Más allá del silencio…

Lejos… lejos de todo!

 

Yo sé que has de leerlos,

no sé qué día, bajo el azul del alba,

en el jardín en donde en cada lirio

y tras de cada perla de rocío,

encuentres suspendida mi mirada.

 

Sé que habrás de leerlos…

No sé qué día,

bajo la tarde perfumada y grávida

de lilas y de moras,

en que mirando hacia el azul sin límite

del país donde yazgo,

te asedie la tristeza de mis pupilas hondas,

y el ritmo de unas alas cruzando los espacios,

te traiga la cadencia sutil de mis palabras.

 

Yo sé que has de leerlos…

y recordar muy triste este presente

que tortura la angustia del mañana,

cuando ya yo esté lejos,

bien lejos de tu vida,

y estén mis manos lejos de tu manos,

y mi boca sellada a la sonrisa,

y mi boca sellada a las palabras,

y lejos estos días en que escribí mis versos,

versos hondos de mi alma hacia tu alma…!

 

 

 

TORRE DE NIEBLA (1968)

 

He de Olvidar

He de olvidar tu nombre que fue todo lo mío

y en torno de tu nombre crecerá mi silencio.

 

He de olvidar tu nombre como un poema triste,

que por triste lo damos al espacio y al viento.

 

Yo, que amé por tu nombre el tiempo sin destino.

(Ese es como ausencia, que pasa sin saberlo…)

 

He de olvidar tu nombre como borran los árboles

su tristeza ceniza cuando pasa el invierno.

 

Yo, que amé por tu nombre la noche innumerable

y el sol del mediodía de la playa en mi cuerpo,

 

he de ver que tu nombre desciende hasta el olvido,

con el sonido sordo de los racimos secos.

 

Tu nombre será un día esa música errante

y que por lo lejana no se percibe el eco…

 

Todo será neblina en torno de tu nombre…

¡Que la neblina borra los rostros y el recuerdo!... 

 

 

 

Solo un día Dirán

Sólo un día dirán: Mariela ha muerto

Dejó un libro de versos malherido.

Acento vago, desengaño cierto

y un plácido desdén por lo vivido.”

 

Sólo un día dirán, con tono incierto:

“Llevóse el corazón ensombrecido.”

Después la soledad, el surco yerto,

y sombra en soledad será el olvido.

 

Nadie sabrá por qué esta pasajera

abandonó la orilla a la manera

de piloto que va tras de su sino.

 

Nadie sabrá la fábula del viaje,

ni en qué sitio del alma iba el tatuaje,

cuando la noche le cerró.

 

 

CLARO ACENTO (1969)

 

Herencia

Todo en mí viene desde lejos…

Soy un velero antiguo…

Me labraron las manos de dos razas.

Viajo de continente a continente.

Esta herencia me dieron mis abuelos.

¡Soy América! ¡España!

 

Llevo nombres escritos en las velas

con dura sal amarga.

Los conocen las islas y los puertos.

Huáscar…Cachaputec…

Baltasar…Atahualpa.

Y las piedras de América se estrechan

en el idioma de las lágrimas.

 

Soy un velero antiguo…

Llevo sueños escritos con palabras.

Los conocen las islas y los puertos.

Guadalquivir…Cádiz…Castilla…

Andalucía…Granada…

Y en mí gritan los siglos…

Y la tarde se apaga con azul de romance

y claveles en rojo

sobre el atlas de España.

 

Todo en mí viene desde lejos.

¡Es una herencia!

Y quien se acerca a mí besa distancias,

como  el rayo de sol besa en el mármol

la casta desnudez de las estatuas.

 

 

 

SECRETA SOLEDAD (1992)

 

Las horas vacías

Como quien llega hasta el altar del fuego

en cumplimiento de altas profecías,

al dios del mar en esta tarde entrego

mi cántaro ritual de horas vacías.

 

Porque hoy al templo de Neptuno llego

y alzo mi treno de melancolía,

como el que pierde en la mesa del juego,

como el que juega la paz de sus días.

 

Como los primitivos a sus dioses

Amé la mar, a Ulises, los veranos

Y de todo quedaron los adioses.

 

¡Ah! ¡el cansancio de tantas lejanías!

Hoy me asalta la tarde y en las manos

Presento a Dios mis ánforas vacías.

 

 

Rescate de la soledad

Es cierto que he perdido la alegría.

No recuerdo su voz ni su estatura,

ni advertí cómo el tiempo desceñía

la ilímite verdad de su dulzura.

 

Pienso que fue un enero, y yo tenía

clara la risa, intacta la ternura,

el gesto en paz y en el vivir había

rosas de amor en la mañana pura.

 

De pronto, en las hogueras de un verano,

fue un bautismo de sangre sobre el llano.

Vi devastarse mi comarca exacta.

 

Torné a buscar el pulso  de la vida

Y rescaté de mi heredad perdida

esta mi antigua soledad intacta.  

 

 

Centro Virtual Isaacs: portal cultural del Pacífico colombiano. Dirección: Darío Henao Restrepo, Coordinador:Kevin Alexis García, Compiladores: Catalina Giraldo, Johan Marín.