Dirección de Nuevas Tecnologías
y Educación Virtual DINTEV

 

Retorno a la presencialidad

El legado de las clases asistidas por tecnologías

Según el comunicado emitido por el Consejo Académico el día 25 de enero de 2022, la Universidad del Valle, acogiéndose a lo estipulado por el Ministerio de Salud y Protección Social en la resolución 2157 del 20 de diciembre de 2021, que permite el retorno a las clases presenciales en todos los niveles de educación, establece las fechas de inicio del periodo académico 2022A como retorno pleno a la presencialidad en las sedes Cali y sedes del Sistema de Regionalización. 

En medio de los retos que significó para la comunidad universitaria el tránsito hacia el uso e incorporación de tecnologías para la educación con el fin de cumplir a cabalidad con el desarrollo de los semestres a través de la presencialidad asistida por tecnología, los estudiantes y profesores se enfrentan, ahora, a un retorno hacia la presencialidad en las aulas que les permitirá adaptar lo aprendido sobre las metodologías, prácticas pedagógicas y herramientas tecnológicas de apoyo para el aprendizaje.

La transformación no ha sido meramente digital, aunque sí es uno de los aspectos que más se ha visibilizado; sin embargo, la implementación de modelos educativos innovadores y metodologías de enseñanza alejadas del concepto tradicional de magistralidad, se acercan hacia un modelo híbrido que permitirá a las instituciones educativas brindar nuevas experiencias de aprendizaje apoyadas por tecnologías.

En el caso de los profesores, que se vieron en la obligación de adquirir nuevos aprendizajes y habilidades tecnológicas, la presencialidad asistida por TIC les permitió implementar formas innovadoras de ejercer su labor y de acompañar a los estudiantes, transformando sus metodologías tradicionales de enseñanza sin perder de vista el vínculo con ellos ni disminuir la calidad pedagógica. Se pudo evidenciar que la presencialidad asistida por tecnologías es el escenario idóneo para la innovación educativa, enfocada en priorizar estrategias significativas y valiosas de enseñanza-aprendizaje.

Metodologías centradas en el estudiante como el aula invertida, o aprendizaje invertido, que consiste en el uso de videos, textos y contenidos multimedia, producidos por el profesor o extraídos de fuentes virtuales, que los estudiantes utilizan para preparar los temas previo a la clase, agregan valor en la interacción y diálogo, el estudiante deja de ser un receptor pasivo de contenidos y pasa a involucrarse en su propio aprendizaje. Una solución práctica e innovadora a algunos desafíos no resueltos de la enseñanza tradicional y que se pueden adaptar a la presencialidad en el aula de clase. 

Otra estrategia pedagógica que tomó protagonismo durante el confinamiento y que se puede transformar para adaptarse al retorno presencial es la gamificación, a través de herramientas como  kahoot o Socrative, el aprendizaje lúdico trasladó la dinámica de los juegos al ambiente educativo desarrollando un mayor nivel de compromiso en los estudiantes e incentivando el ánimo de superación. El modelo de juego en la gamificación consiste en valerse de sistemas de puntuación y recompensa que motiven al estudiante a seguir adelante en la consecución de los objetivos de la actividad.

La interacción y la comunicación son conceptos importantes para los procesos educativos, tanto en la educación presencial como en la educación mediada por tecnologías, éstos influyen de manera positiva en la motivación del aprendizaje y propician la construcción de ambientes colaborativos con una orientación hacia la construcción social del conocimiento. El uso en el aula de clase de plataformas virtuales de apoyo al aprendizaje, como el Campus Virtual, favorece la interacción con contenidos en multiformato, el trabajo colaborativo y la apropiación de recursos TIC como potencializadores en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Desde la perspectiva evaluativa, en la presencialidad asistida por tecnología, los procesos de evaluación se tornaron amigables, gamificados y flexibles para valorar el desempeño del estudiante y sus resultados del proceso de aprendizaje. Ahora, en el retorno a la presencialidad, los profesores cuentan con herramientas tecnológicas que facilitan la gestión o realización de evaluaciones por medio de instrumentos como rúbricas de evaluación, matrices de evaluación, guías de evaluación de proyectos, pruebas de desempeño, entre otros.

El regreso presencial a las aulas de clase lleva consigo procesos de adaptación y, casi dos años después del inicio de la pandemia, es importante analizar y reflexionar sobre qué funcionó y qué aspectos aún requieren de mejoras, aprovechar lo positivo y potencializar los recursos fortalecerá la transición hacia nuevos modelos educativos.